La Policía de Investigaciones de Chile (PDI), encargada de la investigación criminal y científica en el país, enfrenta una limitación crítica: la falta de herramientas tecnológicas portátiles que permitan identificar en el lugar del crimen rastros de sangre o residuos de disparo con precisión. Esta carencia retrasa la toma de decisiones en los momentos clave, genera cuellos de botella en la cadena investigativa y reduce la eficiencia del sistema judicial.
Actualmente, el levantamiento de evidencias biológicas y balísticas depende de métodos manuales y análisis en laboratorios que pueden tardar días o incluso semanas. Esto impide confirmar hipótesis tempranas, compromete la integridad de la escena del crimen y dificulta la recolección de pruebas fundamentales para avanzar en las investigaciones.
Con más del 50% de los homicidios en Chile involucrando armas de fuego, la posibilidad de detectar residuos de disparo y manchas de sangre de forma rápida, precisa y no invasiva resulta clave para fortalecer la persecución penal. Además, la PDI requiere que estas soluciones puedan ser utilizadas directamente por los equipos en terreno, resistiendo condiciones climáticas variables y sin depender de conectividad permanente.
Este desafío busca una solución tecnológica portátil que permita a los peritos y detectives de la policía levantar evidencia crítica directamente en la escena del crimen. La solución deberá ser precisa, confiable, de fácil uso, con autonomía energética adecuada y validada tanto en laboratorios como en contextos operativos reales. El objetivo es transformar la forma en que se lleva a cabo el trabajo forense en Chile, agilizando las investigaciones y fortaleciendo el sistema de justicia criminal.
“La imposibilidad de contar con resultados confiables en terreno dificulta la toma rápida de decisiones por parte de detectives y fiscales.”
“La falta de técnicas robustas para la identificación de residuos de disparo afecta la eficiencia de la persecución penal.”
Limitada capacidad para levantar evidencia balística y biológica directamente en terreno.
Diseñar equipos portátiles que permitan identificar sangre y residuos de disparo en la escena del crimen con alta precisión.
Etapa 1: $40MM (6 proyectos) – Etapa 2: $80MM (4 proyectos) – Etapa 3: $120MM (2 proyectos)
Prototipo funcional
6
6 meses
$40.000.000
Desarrollar herramientas mínimamente invasivas que identifiquen sangre o residuos balísticos con al menos 80% de precisión sin comprometer la escena del crimen.
Probar prototipos portátiles con resistencia ambiental y autonomía de 6 horas, que operen en condiciones similares a un sitio del suceso real.
Validación operativa
4
6 meses
$80.000.000
Implementación en terreno
2
8 meses
$120.000.000
Equipos portátiles validados en investigaciones reales, capaces de entregar reportes inmediatos y ser integrados a protocolos policiales existentes.